Crónica de un concierto: Marilyn Manson + Tüsn. Columbiahalle. Berlín. 06/11/2015

Hay un cierto tipo de cosas que hay que hacer al menos una vez en la vida, ya sabéis: escribir un libro, tener un hijo, plantar un árbol e ir a ver a Marilyn Manson en concierto antes de que se retire o le de un mal viaje por lo que quiera que se tome.

IMG_0043(1)Ayer por fin se juntaron los astros y Manson se dejó caer brevemente por Berlin en un concertó que voy a resumir como insólito cuanto menos, no solo el espectáculo en si sino todo lo que le rodeó. Nosotras teníamos entradas desde junio, JUNIO, que se dice pronto, y con un sold out desde hace semanas ayer a última hora todavía se podía encontrar a gente en Internet ofreciendo hasta 200€ por entrada, lo que te hacia replantearte seriamente si de verdad querías entras a ver a este señor o si era mejor agarrar la pasta y vivir algo más holgado este mes.

Al final y no sin alguna otra tentación, decidimos que era mejor ir, no sabéis la odisea que pase para conseguir la tarde libre ya solo por eso ya tenia que ir si o si. Después de esquivar a los desesperados que asaltaban a los que hacían cola con la esperanza de que alguno vendiera y, de una hora larga de espera conseguimos entrar, no sin antes pasar por un cacheo que ni en los mejores aeropuertos. Esto que al principio parecía excesivo más tarde cobró todo el sentido del mundo.

Alrededor de las 20:00, con una cerveza en la mano y sala prácticamente ya llena, salieron los teloneros Tüsn, un trío de música industrial que recordaba a los inicios más oscuros del cabeza de cartel que no sonaron nada mal y, aunque solo tocaron 4 canciones contadas todavía les dio tiempo para hacer un poco de teatro que es que lo se llevaba ayer.

Una vez terminaron como digo tras escasos 20 minutos, nos tocó esperar con paciencia infinita y luchando por un lugar para ver a la estrella de la noche. Cerca de las 21:15 decidió salir y lo que pasó entre el público fue como una avalancha humana, como si el mismísimo Jesucristo (o debería decir Anticristo) hubiera entrado en la sala ofreciendo milagros a los, pobre de nosotros leprosos. IMG_0061(1)Nosotras no sé muy bien cómo acabamos casi en primera fila cuando estábamos mas bien en la mitad, pero lo que si sé, es que en ningún concierto recuerdo tal falta de todo y eso, que he ido a más de uno de death metal, solo puedo decir que si no murió alguien aplastado fue porque del apilamiento nos manteníamos de pie.

Demasiada expectación y fanatismo para un concierto corto (solo 12 canciones) y vacío en contenido. Manson se sabe una diva y hace lo que quiere, literalmente le preocupa nada ya, 50 minutos de concierto, de los cuales a la suma 20 son de cambios de vestuario y parafernalia para que el tío se vaya sin un triste adiós. ¿El setlist? Pues bastante mediocre, cantó temas clásicos lógico, como Sweet Dreams, mObscene, The Dope Show o la obligatoria The Beautiful People, pero él parecía más preocupado por el atrezzo (que si un altar aquí, que si un micro cuchillo allá, que si me voy donde vosotros par que me toquéis y podáis sentir por un momento mi grandiosidad…) que por cantar bien o siquiera afinar, total que más da, la mitad del público eran fanses acérrimos y la otra estaba puesta de algo hasta arriba, nadie se iba a quejar.

Después de ver actuaciones suyas años antes, puedo afirmar que ya no es lo que era, ya no es ese provocador que revolvía estómagos, es una diva de masas la altura de Madonna, si un poco más feo y grotesco, pero diva igualmente. Verle era algo pendiente pero claro está, que a euro el minuto, no sale a cuenta volver a verle.

Crónica de un concierto: Epica + Dragonforce + Diablo Boulevard. C-Club. Berlín. 17/01/2015

epica

Casi un año ha pasado desde que fui a mi primer cconcierto aquí en Berlín, curiosamente también a Columbiadamm, solo que aquella vez fue en la sala grande y esta en la pequeña, que casi me ha gustado más, es más recogida y queda todo entre familia. Y en ambas ocasiones ha sido para ver a dos grupos de los que soy bastante fan, con mujer al frente y dentro del gothic/symphonic metal.

Como ya me lo olía, aun sabiendo que el concierto empezaba según la web, la entrada y donde quisiera que miraras a las 20:00, me planté en la puerta a las 18:30 habiendo ya cierta cola, porque como bien presupuse los acompañantes de los teloneros empezaron a las 19:30.

Así que bien pronto estaba yo en una tercera fila, bastante cerca del escenario pero flanqueado por varios alemanes descendientes directos de los vikingos que parece siempre ocupen las primeras filas aposta y, además, sin cámara porque me la volvieron a requisar. Al final a la tontería me voy a hacer amiga de todos los seguratas de salas de Berlín, sino al tiempo.

Volviendo al tema central,fueron los belgas Diablo Boulevard quienes dieron el diablo bpulevardpistoletazo de salida como digo media hora después de abrir puertas para ir caldeando el ambiente. Fue una escasa media hora de actuación pero se entregaron y consiguieron hacerse lo más que pudieron con el público, que ayer era exageradamente frío, incluso para estas latitudes. Seis canciones movidas nada más, que me recordaron mucho al estilo de Five Finger Death Punch. Terminado el set list rápidamente se fueron, animando eso sí, a comprar un poco de merchandising que les tiene que salir algo rentable la gira.

Sin mucha demora fue el turno de los británicos Dragonforce, que fueron lo mejor de la noche incluso mejor los cabeza de cartel. Teniendo en cuenta el virtuosismo de esta gente con las guitarras y la duración de las canciones puede que se hiciera un concierto corto, no llegaría a los 50 minutos, pero si muy intenso. dragonforceInstrumentalmente sonaron bárbaros, pero vocalmente hubo problemas con el sonido que se repetirían con Epica, pues la voz aguda del cantante pasó factura y hasta que no cambiaron el micro y aun con eso, a veces no se entendía nada o si cantaba o si no. Por lo demás estupendo, incluyeron temas nuevos y otros más clásicos lo que es de agradecer, para terminar con la archiconocida Through the Fire and Flames con la que se despidieron sin dilación y sin amago de bis, y es que aquí los horarios son bien estrictos, si a las 23:00 tienes que terminar, se termina y punto.

Otra pequeña pausa, un poco de movimiento en el público, los fans de unos se van los de otros se hacen camino para intentar llegar a primera fila, lo cual ayer fue una tarea técnicamente imposible pues todos queríamos estar lo más cerca posible de Simone Simons, tanto que ni la divina cerveza logró disolver ni por un segundo la barrera inquebrantable que se formó delante.

Epica tuvo hora y media de actuación que arrancó fuerte, demasiado, porque no supieron mantener el nivel. Llevo años escuchándolos y sin duda son un grupo de estudio ya que en directo se dejan perder por bobadas que desvirtúan canciones bastante serias, la voz de ella queda oculta en todo momento por los instrumentos y la fama de Simone que se sabe una diva y lo explota hasta límites insospechados, tanto que te hace preguntarte si la gente en realidad va a ver al grupo o solo a ver como se menea, que no es poco.

epicaPor suerte incluyeron bastantes canciones aantiguascomo The Last Crusade, la que no podía faltar Cry for the Moon, la cual estiraron como un chicle y The Phantom Agony que fue toda una sorpresa que tocaran, pero para hacer el destrozo que hicieron mejor se la hubieran reservado, porque tocar el estribillo cual verbena de feria con luces de colorines y ellos dando saltitos y transformando el ritmo en algo más cercano al chunda-chunda que al original, así mejor que no la toquen.

Evidentemente fueron los únicos que hicieron un bis en el que incluyeron un cumpleaños feliz dedicado a  Simone ya que era su cumpleaños ( lo que faltaba) para muy puntuales despedirse después de la foto típica de familia.

Salí muy escaldada como se puede sentir en mis palabras, aparte que me di cuenta de que yo me estoy haciendo muy mayor para este tipo de música (que no creo porque Within Temptation me parecieron impecables) o es que lo mismo Epica se está volviendo muy para las nuevas generaciones, que me parece muy bien, pero no que se olviden de los fans de siempre. Digo esto porque se notaba que la mayoría de los que estaban delante eran chavalines -as de no más de 16-17 años, acompañados muchas veces de padres o tutores legales que solo se sabían las nuevas, no hacían por disfrutar del resto de bandas, solo se movían un poco cuando lo hacía Simone y de las canciones antiguas nanai.

Una pena la verdad, me estoy planteando empezar a dedicar a ir a conciertos de grupos que no conozco o que nunca se me ocurriría ir, porque al final son con los que de verdad disfruto.

Crónica de un concierto: Kreator + Arch Enemy + Sodom + Vader. Huxley’s Neue Welt. Berlín. 09/12/2014

Es posible que este haya sido mi último concierto del año y sin duda uno de los más esperados, no de ahora sino de media vida, pero como suele pasar, cuanta más ilusión pones en algo más grande es el chasco, pero no adelantemos acontecimientos que la noche dio para mucho.

Quién se podría imaginar que un concierto de death metal pudiera empezar a las 17:30 (super puntuales además) para terminar cerca de las 23:00. En España esto puede chirriar pero teniendo en cuenta de que a las 16:30 aquí ya es de noche, no se hace raro ir tan pronto a los sitios.

Por mi parte y previniendo que no me volviera a pasar lo de la otra vez, llegué lo antes que mi trabajo y la Deutsche Bahn me permitieron y aun así me encontré con una cola kilométrica, muy variada en edades pero donde el negro era el color predominante y los chalecos vaqueros el uniforme de gala, cuyos parches cuentan como medallas y he de reconocer, que el mio está bastante lleno pero había gente que me ganaba por goleada.

Mientras me congelaba a la puerta me temía lo peor y pensé que no volvería a ver nada (ya sabéis, alemanes de dos metros bla bla bla) pero si tienen una debilidad esa es la cerveza, así que nada más entrar como un metal atraído por un imán, uno por uno se fueron dirigiendo a la barra dejándome la oportunidad de hacerme un hueco en primera fila y encaramarme a la valla de donde no me movería hasta que se encendieron de nuevo las luces.

vaderComo ya he dicho con una puntualidad que asusta los polacos Vader abrieron la noche, en una actuación que se puede resumir como corta pero intensa. No tocan precisamente la música que me gusta pero hay que reconocer que sonaron muy bien y calentaron el ambiente. La pena fue, que para ser un grupo que lleva en activo más años de los que vida tengo yo, les hicieron tocar en un rinconcito sin apenas poder moverse, y no sé si por cosa suya o de la organización solo tocaron una triste media hora. Cuando se despidieron así como guinda sonó la marcha de La Guerra de las Galaxias que siempre acompañaba a Darth Vader, imagino que para hacer la gracia.

sodomA las 18:30 salieron otros metaleros muy veteranos: Sodom. Para mi fueron la gran sorpresa de la noche, los conocía de nombre pero nunca me había dado por escucharlos y son brutales. Aparte que llama muchísimo la atención la caña que pueden meter estos señores, porque es lo que son, señores que podrían ser mis abuelos.  Fueron ellos los que acabaron de llenar la Huxley, una sala bastante grande y bonita por cierto, y crearnos un principio de tortícolis. Entre los temas que tocaron estuvieron Ausgebombt y Sodomized con la que cerraron una de las mejores, por no decir la mejor, actuación de la velada.

Antes de seguir debo hacer un pequeño inciso. Hasta este punto pude sacar fotos con mi cámara ya que me libré del primer segurata que me la quiso confiscar, no así el segundo que me pilló con la guardia baja y me dijo que una cámara como la mía, que no es nada del otro mundo pero puede cambiarse el objetivo, está prohibida en los conciertos, así que por no discutir con él el resto de la noche me las tuve que ingeniar con mi móvil, una pena porque me había logrado saltar los cacheos al entrar (mis malas pintas en este ambiente no destacaban). Tomo nota para el próximo.

arch enemyLlegados a este punto estaba más que impaciente porque por fin iba a ver a uno de mis grupos favoritos de todos los tiempos, Arch Enemy, y he de decir que me llevé una gran decepción. Entendedme, lo pasé bien y lo disfruté pero se echa mucho de menos a Angela Gossow, sin ella no es lo mismo, la nueva, Alissa White-Gluzz (que no me gustaba ya en The Agonist) le pone ganas o lo intenta, pero es mucha pose para las fotos y poca voz, no impone como hacía Angela, el ambiente no es el mismo ni las canciones suenan igual, le dan más importancia a los nuevos temas que a los antiguos o a salir bien en las fotos antes que sonar bien (no puedo evitar recordar que los bajos -que no el bajo- estaban demasiado altos). Tocaron temas clásicos como Ravenous, We will Rise o Nemesis pero con todo faltó algo, quizás también porque a diferencia de Sodom ellos sí sonaban a teloneros y no llegaron ni  siquiera a completar una hora en el escenario, como si tuvieran prisa en irse. Una pena.

kreatorAl poco de terminar, saltaron los cabeza de cartel, Kreator que se notó que tocaban en casa y lo dieron todo. Desde la intro, un vídeo conceptual con la música de In 2525 de Zager & Evans se presentía que lo suyo iba a ser grande y así fue. Gastaron hasta el último cartucho posible: cañones de confeti, fuego, vídeos acompañando algunos temas, pistola de humo y por supuesto muy buena música. Fueron los que volvieron locos a los presentes animando a “bailar” un wall of death y varios circle of death en los que los empujones se notaron hasta en la primera fila. También dieron trabajo a los seguratas que no pararon de sacar casi a guantazos a los que llegaban en volandas hasta adelante. Temas como Phantom Antichrist, Tormentor o el cover de The Number of the Beast (primer tema del bis) sonaron bestial, y es que los alemanes estuvieron hora y media larga como si fuera el concierto más importante, que es como debieran ser todos.

Buen concierto pero con ese regusto amargo de ver como tu grupo favorito ya no es lo que era por mucho que eso pese, otra lección que me llevo: si cambian al cantante de un grupo quédate con el recuerdo de lo que fue o piensa en ellos  como si fueran otro grupo diferente.

Hasta el año que viene.

Crónica de un concierto: Eluveitie + Arkona + Skálmöld. 30/11/2014. SO36. Berlín

 

skálmöld

Ir a un concierto por mes se está convirtiendo en costumbre, una muy buena la verdad, así que antes de que se me escapara noviembre en su última noche tuve una escapada rebelde y sin meditar (más que nada porque al día siguiente no solo que ir a trabajar sino que encima entraba antes) en mi querido garito/sala/discoteca al que no sé como acabo siempre yendo, el SO36.

Por muchas ganas que tengas de ir a algo, el invierno berlinés te las va a quitar todas de una bofetada de aire helador y es que, de no ser porque en el último momento decidí comprar la entrada para este concierto en vez de adelantar la de Epica, no se me habría ocurrido salir de mi casa un domingo por la noche (aquí a las 16:00 anochece) para ir a la otra punta de Berlín en un viaje que desde la puerta de mi casa hasta la del local hay como hora y media mínimo, ni harta de vino. Pero ya que me había gastado un dinero que bien me cuesta ganar hice de tripas corazón, me enfundé mis térmicos, mis dos pares de calcetines, mis cuatro capas de camisetas, sudadera y cazadora, guantes y gorro y me lancé a la aventura.

skálmöldAventura que por cierto ya había empezado cuando llegué y eso que lo hice media hora antes de la hora a la que se suponía que empezaban, se ve que los islandeses son más puntuales aun que los alemanes y no solo llegan a la hora sino que lo hacen incluso 40 minutos antes.

Así cuando entre ya había bastante gente escuchando a Skálmöld, el primero de los tres grupos que se dejarían ver, todos dentro del estilo folk metal. Un pequeño inciso, no había visto nunca un concierto de este tipo y me ha sorprendido el buen rollo que se respira, quiero decir, siempre hay buen rollo en los conciertos de metal, pero con los de folk ves hasta como la gente se arranca a bailar (al fin y al cabo es como si mezclamos metal y las canciones populares del pueblo) y los músicos muestran abiertamente lo bien que se lo están pasando, vamos que hasta sonríen y todo.

De vuelta al tema, una vez quitada buena parte de mi protección anti-muerte-por-congelación pude colarme un poco hasta la mitad de la sala y ver mejor al grupo. Sonaron muy bien, quizás los más metaleros en el más amplio sentido de la palabra, los únicos que no contaron con instrumentos raros (leer más adelante) y cuyos solos me trajeron a la memoria algunos emblemáticos de Metallica,  fueron algo así como Folk Speed Metal, ya puestos a etiquetar las cosas hagámoslo a lo grande.

arkona

Igual de puntuales que empezaron, alrededor de una hora después (minuto arriba minuto abajo) dejaron el escenario para que lo prepararan para los más vikingos de la velada, aunque vikingos no es la expresión más acertada pues los chicos de Arkona vienen de Rusia. Muy uniformados y vestidos para la ocasión, especial mención para su cantante Masha Scream con pieles de animal que espero de verdad fueran falsas, salieron a comerse al público, no literalmente pero casi.

Temas de títulos indescifrables, de duración indefinida entre los 3 minutos y el cuarto de hora, introducción de instrumentos típicos del folclore de alguna parte como la gaita, flautas diversas… y una voz que recorrió todos los registros conocidos: la angelical y la gutural pasando por la desgarrada. Esto podría ser el resumen de su actuación y ojo que no me quejo, porque fue muy divertida, sobre todo los dos últimos temas que volvieron a la gente loca y alguno acabo en el suelo, cerveza junto con el calor que hacía (por lo visto se vendió todo y todos llevábamos ropa de más) no son buena combinación.

eluveitieTras otros 60 minutos después que se pasaron volando, llegaron los cabeza de cartel, los suizos Eluveitie. Tenia ganas de verlos porque se me hacían especiales, con un toque distinto y ciertamente lo demuestran con creces en directo. Son como medio ejército tocando la más variada colección de instrumentos aparte de los más metaleros, otros como violín, flautas diversas, buzuki (esto no sé siquiera lo que es), mandola, gaita y una cosa rara que según la Wikipedia se llama zanfoña. Son acojonantes y mucho más duros de lo que me esperaba, tocaron un poco de todo, siendo los mejores y más esperados momentos el de Omnos, canción por excelencia en gaélico antiguo, solo que a diferencia de la versión de estudio aquí le dan más caña; The Call Of The Mountains, con la que consultaron al público el idioma si en inglés o alemán suizo, con resultado obvio (aunque como bien dijo el cantante nos iba a dar igual y no íbamos a entender ni papa) y el cierre con Inis Mona con la participación del gaitero de Arkona. Eché mucho en falta otro tema clásico como Helvetia para mi mucho mejor que Inis Mona, pero bueno, nunca llueve a gusto de todos.

Casi cuatro horas de concierto muy buenas, que me ayudaron a seguir mejorando mis conocimientos concertiles alemanes, como que da igual lo tarde que llegues, siempre te podrás colar hasta casi primera fila o que todos los alemanes contaban con uno o dos primos de Zumosol y por eso son como armarios de dos puertas de Ikea, para luego comportarse como el perro del hortelano que ni comen ni dejan comer.

Lo dicho, el próximo mes más y mejor, porque ya tengo la entrada y si alguien me sigue en Facebook sabrá a cual voy y lo emocionada por ir que estoy. Espero sobrevivir.

Crónica de un concierto: Vetusta Morla. Bi Nuu. Berlín. 14/10/2014

Ya es octubre y a pesar de que este mes parece solo anunciar cosas desagradables: se acabó definitivamente el buen tiempo (aunque en Berlín disfrutamos de una pequeña tregua), los días son más cortos… también trae algunas cosas buenas como que empieza fuerte la temporada de conciertos. Después de la pausa estival en la que solo hay festivales a los cuales por motivos variados tales como: cerca de Berlín no encuentro nada que me interese, los que hay en el país (¿he oído Wacken?) imposible pillar entrada y si doy con uno o no tengo dinero o estoy en España o nadie quiere venir conmigo; ya tenia ganas de volver a una sala y disfrutar de un buen concierto. Todavía espero, porque este no fue el indicado.IMG_1050(1)

Bien puntuales llegamos al Bi Nuu, una pequeña, pequeñísima sala literalmente debajo de la parada de metro Schlesisches Tor en pleno Kreuzberg, después que el lector de códigos ya nos quería advertir de que no era buena idea, logramos entrar, cogimos unas cervezas y disimuladamente nos pusimos en primera fila. Poco a poco fue llegando gente, dieron las 20:00 hora a la que se suponía debían empezar, pero nada, solo un pipa mostrándonos en todo su esplendor sus calzoncillos rojos. Eso, sumado a que encima la música ambiente era mala (algo como chunda-chunda mezclado con chill-out) y que las conversaciones que llegaban a mis oídos iban subiendo niveles de hipsterismo a un ritmo alarmante, no hacía otra cosa que deseáramos irnos.

Con todo, logramos sobrevivir la media hora que se tomaron, no sé que disculpa tendrán, pero está claro que en un Berlín, un martes, para un grupo famosete pero solo relativamente y seguramente no por estos lares, es un poco falta de respeto porque a y 10 (como mucho) quien no estuviera no iba a venir.

Nada más salir se arrancaron y con más prisa que pausa disparando una tras otra todas las canciones. Hay que reconocer que el set-list de 20 temas, ni uno más ni uno menos (cosas de estar en primera fila, puedes saber lo que está por venir sin sorpresas)  no estuvo mal, ciertamente es un grupo que trabaja las letras. Así sonaron entre otras Fuego, El hombre del Saco, Copenhague o Maldita Dulzura, llegando los mejores momentos con Sálvese Quien Pueda y Valiente con la que debieron terminar el concierto, puesto que es mucha mejor opción que la elegida para tal propósito: Los Días Raros.

Como digo buenas letras, no así el resto de elementos que dan forma a una canción, ya que a veces era difícil diferenciar cuando terminaba una  y empezaba la siguiente; tampoco ayudaba el que no se dirigieran casi al público, quitando dos veces: el saludo de rigor tras tres o cuatro temas y una pequeña charla intentando (tarde) empatizar con los presentes en su mayoría emigrantes “forzados”. Es algo que no ayudó a una puesta en escena pobre, que solo tenía a destacar los bailes psicotronicIMG_1090(1)os del cantante, por lo demás desde Katatonia no recordaba nada tan sumamente soso.

No acompañó el sonido que al menos desde primera fila sonaba tirando a mal, solo se escuchaba la batería, el resto de instrumentos desaparecidos en combate y la voz a veces luchaba por salir pero fue en vano.

Pero claro el público se lo perdonó todo, porque quitándonos a nosotros y algún par más, el resto eran fanses mojabragas de la nueva ola de hipster recién salida del horno, aunque alguno con polos ultracaros también se coló.

Perdonadme de verdad si no me gustó como debiera o si es que igual soy una hater que le tiene que sacar puntilla a todo, pero esperaba algo más de una banda anunciada hasta en el Spotify alemán, que se supone han llegado a la cima dentro del indie español. Una de las amigas que vino conmigo me comentaba que antes eran diferentes y lo daban todo, pero que parece que no han sabido seguir el ritmo ascendente de su fama, es triste pero le tengo que dar la razón. Mejor escucharlos en la tranquilidad del hogar.

 

 

Crónica de un concierto: Within Temptation + Delain. Collumbia Halle. Berlín. 20/04/2014.

Este sábado volví de  mis pequeñas vacaciones en España (de las que ya os hablaré próximamente) y nada más volver he ido de cabeza al que por ahora considero el mejor concierto al que he tenido la suerte de ir pero, no voy a adelantar acontecimientos. Todo empezó así: una de las cosas que más atraía de vivir cerca de Berlin es que podía disfrutar de su gran y extensa oferta cultural, en la que aparte de museos, mercadillos, street art etcétera etcétera también se incluían conciertos y dando vueltas, me topé con que Within Temptation se iba a dejar caer por aquí, así que ni corta ni perezosa pagué los 40 pavazos de la entrada, 40 euros que considero bien gastados.

Aparte como yo vivo en un pueblo en las cercanías se me añadía un problema y es que no tenía sitio donde caerme muerta una vez hubiera terminado, la solución: un albergue bueno, bonito y barato en las cercanías (primera vez que voy a un albergue sola, no hice amigos pero por lo menos no dormí en la estación de metro).

Así que con todo más o menos solucionado, a las 19:30 llegué a una parada de metro que yo creía que me dejaba medio bien desde el albergue a la sala: ERROR, me tocó andar como media hora en la que me recorrí toda Columbiadamm desde el numero 176 (o algo así) hasta llegar molida a la sala, que era el 21 ¡Viva mi inteligencia! a la vuelta siguiendo a la masa descubrí que había otra parada como a 5 minutos que también se comunicaba muy bien con la del albergue, pero bueno, de los errores se aprende.

Esa no fue la única cagada de la noche, la segunda fue no guardar la cámara de fotos de la vista de los seguratas, por lo que no pude hacer el reportaje fotográfico que me habría gustado y la ocasión requería, tuve que tirar de mi móvil que tiene una cámara que va a pedalines, pero bueno, otra lección aprendida.

El tercer y último error, aunque más que error fue cabronada, fue no tener compañía, se suponía que había dado con una chica de couchsurfing pero me dejó en la estacada ¿una cabronada? sí, pero al final tampoco me importó porque me lo pasé tan bien que no le di más vueltas.

Al lío, el concierto empezaba a las 20:00, pero con mi caminata, mi pequeño fallo de planificación y posterior pérdida de orientación, llegué sobre y diez, por lo que los teloneros Delain ya habían empezado, puntualidad alemana señores. Tuvieron una actuación para mi punto de vista y aun siendo teloneros excesivamente rápida y breve, quiero decir, no paraban ni a respirar entre canción y canción. Se notaba que eran conscientes de que no estábamos allí por ellos, pero tampoco era para ir con tanta prisa. Aun con todo, sonaron muy bien y canciones como The Gathering o We are the Others supieron levantar los ánimos de los presentes.

delain

Sin más dilaciones  (y sin ninguna pinta de salir ha hacer un bis) dejaron el escenario sobre el que cayó un telón con el símbolo de la gira de los holandeses y, tras una no muy larga espera de 15-20 minutos salieron dándolo todo. Aun habiendo llegado tarde, me supe posicionar relativamente cerca y pude verlos bastante bien, o bueno, todo lo que se te permite ver siendo un gnomo entre gigantes, porque hay que ver lo altos que son los alemanes.

Yo estaba que no me cabía de la emoción y eso que los primeros 4 temas con los que arrancaron eran de los últimos discos de los que no he escuchado casi nada, aunque me alegró ver que no han abandonado demasiado su estilo, solo se han vuelto algo más roquerillos y han dejado un poco de lado el rollo gothic metal que siempre les ha caracterizado, pero que conste que no me quejo, disfruté como una enana aprendiendo y luego ya cantando temas como Faster, IronParadise y con respecto a esta última como curiosidad, tocaron todos los temas en los que participan otros cantantes invitados (en el directo a través de vídeos).

within temptaion

Lo mejor de la noche se hizo esperar, empezaron a dar puntadas con el ya clásico tema Angels, mejoró cuando tras una pequeña presentación salieron con See Who I Am y ya el clímax fue con la esperada e imposible de olvidar Stand my Ground, que fue cuando todo el mundo se revolucionó tanto por la canción en sí como porque fue de las pocas que Sharon presentó. Yo no me quedé lejos del resto y me desgañité todo lo que pude y más. Antes del bis se animaron con temas del anterior disco (The Cross) e incluso del primer disco de estudio (Mother Earth).

Más o menos cuando llevábamos como una hora y cuarto-hora y media, apagaron luces y se hicieron de rogar, para salir de nuevo con un bis que duró más de media hora y estuvo lleno de canciones conocidas que son las que queríamos escuchar, así terminaron la actuación con temas como What Have you Done y cerrando la noche Ice Queen.

Varias notas del grupo: 1) suenan muy bien en directo y saben qué hacer para que los presentes coman de la palma de su mano 2) muy buena presentación, no solo con vídeos, sino incluyendo fuego (a mi eso me dejo loca, soy de pueblo qué queréis) e incluso vídeos grabados por la ciudad cantando con músicos de la calle (detallazo) 3) Sharon es un poco tapón, ahora bien, tiene un vozarrón como pocos 4) ¿cuando dicen que vuelven?

Notas aparte del concierto: 1) me llamó mucho la atención la variedad de gente que se juntó, había desde los góticos vestidos cual época barroca, pasando por gente como yo un poco mezcla de todo, como parejas de 50 años, todos juntos y revueltos en perfecta armonía 2) hay que ver lo bien que me muevo ya por Berlin, a veces parece que haya vivido aquí toda la vida 3) aun estando la sala a reventar, en lo momentos de pausa el tono de voz no se elevaba demasiado 4) aun estando la sala llena podías respirar y nunca tenías sensación de agobio, hasta para esto los alemanes respetan el espacio personal.

Solo puedo decir que la experiencia y el dinero han merecido la pena, es el primer concierto de un grupo al que de verdad quería ir desde siempre y ya me muero de ganas de ir a otro, a ver si empieza de nuevo la temporada de conciertos que mira que he llegado en mala época.

Crónica de un concierto: Alter Bridge + Halestorm. Sala La Riviera. Madrid. 15-11-2013

halestorm

Viernes, pasadas las 19 horas. No hacía mucho que habían abierto las puertas de acceso a la sala y para cuando llegamos la cola era kilométrica, vale igual exagero, pero me sorprendió mucho que para unos grupos a priori bastante desconocidos hubiera tanta gente dispuesta a pagar por verlos, porque para empezar yo misma fui de acompañante y de ambos grupos no había escuchado más de un par de temas.

Aclaro también que para mi este ha sido el primer concierto heavy de pro, quiero decir que he ido a muchos conciertos pero casi siempre en Ávila, con lo cual en el 90% de los casos son salas pequeñas de grupos locales o de las cercanías, y quitando algún festival que me ha dado la oportunidad de ver a grupos nacionales ya bien establecidos e incluso a alguno internacional nunca había ido (de cosa hecha) a la capital a ver un concierto, y quizás por eso mi sorpresa fue doble al ver a tanto personal haciendo una cola que se replegaba en si misma y no paraba de crecer.

Después de no mucho rato conseguimos entrar, tras, eso sí, un momento gracioso con el segurata. Yo que soy muy observadora me di cuenta de que antes de dejar pasar cacheaban a la gente, así que al enseñar mi entrada me dispuse para el cacheo al que por cierto el segurata iba a realizar hasta que se fijó bien, se paró en seco y me dejo pasar sin más porque “era una chica y no hacía falta”. Comprendo que no me cacheara por aquello que solo te puede cachear una mujer por lo del acoso y esas cosas, pero me hizo gracia porque bien podría haber metido droga por un tubo o una bomba ¿tan difícil es contratar a una segurata mujer o en su defecto realizar cacheos a todos, que total no es uno a fondo de esos que te bajan los pantalones?

Volviendo al tema, ya una vez dentro, debo decir que el sitio es bastante enorme, como queríamos disfrutar bien y somos un poco rebeldes descartamos la terracita y nos metimos en plena masa de gente, que por suerte no había tanta como vaticinaba la cola y estuvimos relativamente cerca, aunque nos tocó varias veces dejarnos el cuello para sortear a los gigantes que a veces se ponían delante (yo me consideraba alta hasta este día cuando me sentí como David el Gnomo ¿cuantos petit-suisses come la gente?).

halestorm

Ya situados y habiendo esperado una buena media hora de más (osea de retraso) salieron los teloneros Halestorm pisando fuerte. La verdad es que el público se volcó con estos chicos que han empezado en esto de la música hace nada como quien dice, pero que ya cuentan con un par de discos y una legión de seguidores que se hicieron de notar durante la hora que estuvieron en el escenario.

Sonaron temas como I Miss the Misery, Here’s To Us intercaladas con las múltiples muestras de agradecimiento de Lzzy Hale, así como sus cambios de guitarra y su perdida gradual de ropa (vale solo se quito se la chaqueta, pero el cambio de verla tapada a estar solo en sujetador es bastante notable). Pero aunque indudablemente ella es el principal reclamo de la banda (¿sabíais que la chica toca hasta el piano?), la otra mitad de su familia, su hermano Arejay en la batería es casi más llamativo en directo, no paró quieto ni un momento y no solo por el hecho de que la batería es un instrumento muy agresivo y expresivo (por decirlo de alguna forma) sino porque Arejay va un grado más allá, no me meto en la discusión de que sea un buen o mal músico pero espectáculo da: se marcó un solo participativo, se puso a tocar los platillos con los pies a base de saltos y no paró de lanzar las baquetas al cielo, un tío divertido como él solo al que cariñosamente apodé “el joven Thor”.

alter bridgeSerían las 21:00 cuando terminaron los de Pensilvania y salieron los pipas a preparar el camino a los cabeza de cartel Alter Bridge, en la media hora que tardaron (minuto arriba minuto abajo) hubo mucho movimiento de personal y es que se notó que muchos de los presentes fueron a ver principalmente a Halestorm, pero aun así muchos permanecieron en sus posiciones para ver bien Tremonti & cía. Desde la primera nota los presentes se desgañitaron cantando junto a ellos, pero cuando tocaron sus más famosos temas Ties That Bind y sobre todo Metalingus se desató la locura. Más de hora y media se pasaron tocando tanto temas de sus discos anteriores como alguno suelto del nuevo como Addicted to Pain e incluso Kennedy tocó un tema él solo junto con Lzzy, lo que fue el punto más calmado de la velada. Se fueron no sin antes marcarse un bis que alargó un rato más una actuación que nadie que terminara.

Para las 23 y algo estábamos fuera encontrándonos de nuevo con el frió de noviembre que ya se hace bien de notar incluso en Madrid. Personalmente me encantó la experiencia y tengo ganas de repetirla con un grupo de los que me gustan para poder disfrutarlo al 100%.

P.D: la otra cosa que me llevé fue que tanto me gustaron los Halestorm (se acerca más al tipo de música que me gusta, más que Alter Bridge) que ahora no paro de escucharlos, quizás ya pienso acudir a verlos en algún punto de su próxima gira.