Crónica de un concierto: Marilyn Manson + Tüsn. Columbiahalle. Berlín. 06/11/2015

Hay un cierto tipo de cosas que hay que hacer al menos una vez en la vida, ya sabéis: escribir un libro, tener un hijo, plantar un árbol e ir a ver a Marilyn Manson en concierto antes de que se retire o le de un mal viaje por lo que quiera que se tome.

IMG_0043(1)Ayer por fin se juntaron los astros y Manson se dejó caer brevemente por Berlin en un concertó que voy a resumir como insólito cuanto menos, no solo el espectáculo en si sino todo lo que le rodeó. Nosotras teníamos entradas desde junio, JUNIO, que se dice pronto, y con un sold out desde hace semanas ayer a última hora todavía se podía encontrar a gente en Internet ofreciendo hasta 200€ por entrada, lo que te hacia replantearte seriamente si de verdad querías entras a ver a este señor o si era mejor agarrar la pasta y vivir algo más holgado este mes.

Al final y no sin alguna otra tentación, decidimos que era mejor ir, no sabéis la odisea que pase para conseguir la tarde libre ya solo por eso ya tenia que ir si o si. Después de esquivar a los desesperados que asaltaban a los que hacían cola con la esperanza de que alguno vendiera y, de una hora larga de espera conseguimos entrar, no sin antes pasar por un cacheo que ni en los mejores aeropuertos. Esto que al principio parecía excesivo más tarde cobró todo el sentido del mundo.

Alrededor de las 20:00, con una cerveza en la mano y sala prácticamente ya llena, salieron los teloneros Tüsn, un trío de música industrial que recordaba a los inicios más oscuros del cabeza de cartel que no sonaron nada mal y, aunque solo tocaron 4 canciones contadas todavía les dio tiempo para hacer un poco de teatro que es que lo se llevaba ayer.

Una vez terminaron como digo tras escasos 20 minutos, nos tocó esperar con paciencia infinita y luchando por un lugar para ver a la estrella de la noche. Cerca de las 21:15 decidió salir y lo que pasó entre el público fue como una avalancha humana, como si el mismísimo Jesucristo (o debería decir Anticristo) hubiera entrado en la sala ofreciendo milagros a los, pobre de nosotros leprosos. IMG_0061(1)Nosotras no sé muy bien cómo acabamos casi en primera fila cuando estábamos mas bien en la mitad, pero lo que si sé, es que en ningún concierto recuerdo tal falta de todo y eso, que he ido a más de uno de death metal, solo puedo decir que si no murió alguien aplastado fue porque del apilamiento nos manteníamos de pie.

Demasiada expectación y fanatismo para un concierto corto (solo 12 canciones) y vacío en contenido. Manson se sabe una diva y hace lo que quiere, literalmente le preocupa nada ya, 50 minutos de concierto, de los cuales a la suma 20 son de cambios de vestuario y parafernalia para que el tío se vaya sin un triste adiós. ¿El setlist? Pues bastante mediocre, cantó temas clásicos lógico, como Sweet Dreams, mObscene, The Dope Show o la obligatoria The Beautiful People, pero él parecía más preocupado por el atrezzo (que si un altar aquí, que si un micro cuchillo allá, que si me voy donde vosotros par que me toquéis y podáis sentir por un momento mi grandiosidad…) que por cantar bien o siquiera afinar, total que más da, la mitad del público eran fanses acérrimos y la otra estaba puesta de algo hasta arriba, nadie se iba a quejar.

Después de ver actuaciones suyas años antes, puedo afirmar que ya no es lo que era, ya no es ese provocador que revolvía estómagos, es una diva de masas la altura de Madonna, si un poco más feo y grotesco, pero diva igualmente. Verle era algo pendiente pero claro está, que a euro el minuto, no sale a cuenta volver a verle.

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Crónica de un concierto: Eluveitie + Arkona + Skálmöld. 30/11/2014. SO36. Berlín

 

skálmöld

Ir a un concierto por mes se está convirtiendo en costumbre, una muy buena la verdad, así que antes de que se me escapara noviembre en su última noche tuve una escapada rebelde y sin meditar (más que nada porque al día siguiente no solo que ir a trabajar sino que encima entraba antes) en mi querido garito/sala/discoteca al que no sé como acabo siempre yendo, el SO36.

Por muchas ganas que tengas de ir a algo, el invierno berlinés te las va a quitar todas de una bofetada de aire helador y es que, de no ser porque en el último momento decidí comprar la entrada para este concierto en vez de adelantar la de Epica, no se me habría ocurrido salir de mi casa un domingo por la noche (aquí a las 16:00 anochece) para ir a la otra punta de Berlín en un viaje que desde la puerta de mi casa hasta la del local hay como hora y media mínimo, ni harta de vino. Pero ya que me había gastado un dinero que bien me cuesta ganar hice de tripas corazón, me enfundé mis térmicos, mis dos pares de calcetines, mis cuatro capas de camisetas, sudadera y cazadora, guantes y gorro y me lancé a la aventura.

skálmöldAventura que por cierto ya había empezado cuando llegué y eso que lo hice media hora antes de la hora a la que se suponía que empezaban, se ve que los islandeses son más puntuales aun que los alemanes y no solo llegan a la hora sino que lo hacen incluso 40 minutos antes.

Así cuando entre ya había bastante gente escuchando a Skálmöld, el primero de los tres grupos que se dejarían ver, todos dentro del estilo folk metal. Un pequeño inciso, no había visto nunca un concierto de este tipo y me ha sorprendido el buen rollo que se respira, quiero decir, siempre hay buen rollo en los conciertos de metal, pero con los de folk ves hasta como la gente se arranca a bailar (al fin y al cabo es como si mezclamos metal y las canciones populares del pueblo) y los músicos muestran abiertamente lo bien que se lo están pasando, vamos que hasta sonríen y todo.

De vuelta al tema, una vez quitada buena parte de mi protección anti-muerte-por-congelación pude colarme un poco hasta la mitad de la sala y ver mejor al grupo. Sonaron muy bien, quizás los más metaleros en el más amplio sentido de la palabra, los únicos que no contaron con instrumentos raros (leer más adelante) y cuyos solos me trajeron a la memoria algunos emblemáticos de Metallica,  fueron algo así como Folk Speed Metal, ya puestos a etiquetar las cosas hagámoslo a lo grande.

arkona

Igual de puntuales que empezaron, alrededor de una hora después (minuto arriba minuto abajo) dejaron el escenario para que lo prepararan para los más vikingos de la velada, aunque vikingos no es la expresión más acertada pues los chicos de Arkona vienen de Rusia. Muy uniformados y vestidos para la ocasión, especial mención para su cantante Masha Scream con pieles de animal que espero de verdad fueran falsas, salieron a comerse al público, no literalmente pero casi.

Temas de títulos indescifrables, de duración indefinida entre los 3 minutos y el cuarto de hora, introducción de instrumentos típicos del folclore de alguna parte como la gaita, flautas diversas… y una voz que recorrió todos los registros conocidos: la angelical y la gutural pasando por la desgarrada. Esto podría ser el resumen de su actuación y ojo que no me quejo, porque fue muy divertida, sobre todo los dos últimos temas que volvieron a la gente loca y alguno acabo en el suelo, cerveza junto con el calor que hacía (por lo visto se vendió todo y todos llevábamos ropa de más) no son buena combinación.

eluveitieTras otros 60 minutos después que se pasaron volando, llegaron los cabeza de cartel, los suizos Eluveitie. Tenia ganas de verlos porque se me hacían especiales, con un toque distinto y ciertamente lo demuestran con creces en directo. Son como medio ejército tocando la más variada colección de instrumentos aparte de los más metaleros, otros como violín, flautas diversas, buzuki (esto no sé siquiera lo que es), mandola, gaita y una cosa rara que según la Wikipedia se llama zanfoña. Son acojonantes y mucho más duros de lo que me esperaba, tocaron un poco de todo, siendo los mejores y más esperados momentos el de Omnos, canción por excelencia en gaélico antiguo, solo que a diferencia de la versión de estudio aquí le dan más caña; The Call Of The Mountains, con la que consultaron al público el idioma si en inglés o alemán suizo, con resultado obvio (aunque como bien dijo el cantante nos iba a dar igual y no íbamos a entender ni papa) y el cierre con Inis Mona con la participación del gaitero de Arkona. Eché mucho en falta otro tema clásico como Helvetia para mi mucho mejor que Inis Mona, pero bueno, nunca llueve a gusto de todos.

Casi cuatro horas de concierto muy buenas, que me ayudaron a seguir mejorando mis conocimientos concertiles alemanes, como que da igual lo tarde que llegues, siempre te podrás colar hasta casi primera fila o que todos los alemanes contaban con uno o dos primos de Zumosol y por eso son como armarios de dos puertas de Ikea, para luego comportarse como el perro del hortelano que ni comen ni dejan comer.

Lo dicho, el próximo mes más y mejor, porque ya tengo la entrada y si alguien me sigue en Facebook sabrá a cual voy y lo emocionada por ir que estoy. Espero sobrevivir.

Crónica de un concierto: Alter Bridge + Halestorm. Sala La Riviera. Madrid. 15-11-2013

halestorm

Viernes, pasadas las 19 horas. No hacía mucho que habían abierto las puertas de acceso a la sala y para cuando llegamos la cola era kilométrica, vale igual exagero, pero me sorprendió mucho que para unos grupos a priori bastante desconocidos hubiera tanta gente dispuesta a pagar por verlos, porque para empezar yo misma fui de acompañante y de ambos grupos no había escuchado más de un par de temas.

Aclaro también que para mi este ha sido el primer concierto heavy de pro, quiero decir que he ido a muchos conciertos pero casi siempre en Ávila, con lo cual en el 90% de los casos son salas pequeñas de grupos locales o de las cercanías, y quitando algún festival que me ha dado la oportunidad de ver a grupos nacionales ya bien establecidos e incluso a alguno internacional nunca había ido (de cosa hecha) a la capital a ver un concierto, y quizás por eso mi sorpresa fue doble al ver a tanto personal haciendo una cola que se replegaba en si misma y no paraba de crecer.

Después de no mucho rato conseguimos entrar, tras, eso sí, un momento gracioso con el segurata. Yo que soy muy observadora me di cuenta de que antes de dejar pasar cacheaban a la gente, así que al enseñar mi entrada me dispuse para el cacheo al que por cierto el segurata iba a realizar hasta que se fijó bien, se paró en seco y me dejo pasar sin más porque “era una chica y no hacía falta”. Comprendo que no me cacheara por aquello que solo te puede cachear una mujer por lo del acoso y esas cosas, pero me hizo gracia porque bien podría haber metido droga por un tubo o una bomba ¿tan difícil es contratar a una segurata mujer o en su defecto realizar cacheos a todos, que total no es uno a fondo de esos que te bajan los pantalones?

Volviendo al tema, ya una vez dentro, debo decir que el sitio es bastante enorme, como queríamos disfrutar bien y somos un poco rebeldes descartamos la terracita y nos metimos en plena masa de gente, que por suerte no había tanta como vaticinaba la cola y estuvimos relativamente cerca, aunque nos tocó varias veces dejarnos el cuello para sortear a los gigantes que a veces se ponían delante (yo me consideraba alta hasta este día cuando me sentí como David el Gnomo ¿cuantos petit-suisses come la gente?).

halestorm

Ya situados y habiendo esperado una buena media hora de más (osea de retraso) salieron los teloneros Halestorm pisando fuerte. La verdad es que el público se volcó con estos chicos que han empezado en esto de la música hace nada como quien dice, pero que ya cuentan con un par de discos y una legión de seguidores que se hicieron de notar durante la hora que estuvieron en el escenario.

Sonaron temas como I Miss the Misery, Here’s To Us intercaladas con las múltiples muestras de agradecimiento de Lzzy Hale, así como sus cambios de guitarra y su perdida gradual de ropa (vale solo se quito se la chaqueta, pero el cambio de verla tapada a estar solo en sujetador es bastante notable). Pero aunque indudablemente ella es el principal reclamo de la banda (¿sabíais que la chica toca hasta el piano?), la otra mitad de su familia, su hermano Arejay en la batería es casi más llamativo en directo, no paró quieto ni un momento y no solo por el hecho de que la batería es un instrumento muy agresivo y expresivo (por decirlo de alguna forma) sino porque Arejay va un grado más allá, no me meto en la discusión de que sea un buen o mal músico pero espectáculo da: se marcó un solo participativo, se puso a tocar los platillos con los pies a base de saltos y no paró de lanzar las baquetas al cielo, un tío divertido como él solo al que cariñosamente apodé “el joven Thor”.

alter bridgeSerían las 21:00 cuando terminaron los de Pensilvania y salieron los pipas a preparar el camino a los cabeza de cartel Alter Bridge, en la media hora que tardaron (minuto arriba minuto abajo) hubo mucho movimiento de personal y es que se notó que muchos de los presentes fueron a ver principalmente a Halestorm, pero aun así muchos permanecieron en sus posiciones para ver bien Tremonti & cía. Desde la primera nota los presentes se desgañitaron cantando junto a ellos, pero cuando tocaron sus más famosos temas Ties That Bind y sobre todo Metalingus se desató la locura. Más de hora y media se pasaron tocando tanto temas de sus discos anteriores como alguno suelto del nuevo como Addicted to Pain e incluso Kennedy tocó un tema él solo junto con Lzzy, lo que fue el punto más calmado de la velada. Se fueron no sin antes marcarse un bis que alargó un rato más una actuación que nadie que terminara.

Para las 23 y algo estábamos fuera encontrándonos de nuevo con el frió de noviembre que ya se hace bien de notar incluso en Madrid. Personalmente me encantó la experiencia y tengo ganas de repetirla con un grupo de los que me gustan para poder disfrutarlo al 100%.

P.D: la otra cosa que me llevé fue que tanto me gustaron los Halestorm (se acerca más al tipo de música que me gusta, más que Alter Bridge) que ahora no paro de escucharlos, quizás ya pienso acudir a verlos en algún punto de su próxima gira.