Berlin, ich bin zu Hause

berlin ist sexy

Si cuando tenía 10 años me hubieran dicho que cuando creciera iba a cumplir mi sueño de vivir en Alemania no les habría creído, es mas, todavía que una chica de pueblo como yo, pero de pueblo de Castilla de los de antes iba a terminar viviendo en una gran ciudad (no técnicamente) pero casi, manejándose diariamente en tres idiomas, con un trabajo y un piso compartido pagado con su propio sueldo se me hace increíble.

No me gustaría escribir algo vendiendo la idea de que esto es la tierra prometida, donde todo es de color de rosa y se cumple el suelo alemán. Eso no existe, no para todos ni tampoco para mí al menos no como lo venden, hay que ganárselo y currárselo para conseguirlo, nadie regala nada y os aseguro desde ya que lo de llegar y besar el santo es pura mentira. Ahora mismo, no es que viva en la opulencia y a todo tren ganando una fortuna, pero que queréis que os diga, con sus más y sus menos no cambiaría nada. No cambiaría esta ciudad. No cambiaría la calidad y el estilo de vida que llevo. Quizás cambie de trabajo pero de aquí no me sacáis.

En Berlin

A veces miro atrás y me asombra lo mucho que he conseguido. Cuando llegué hace un año y poco apenas hablaba alemán, ahora sigo sin dominar el idioma de Goethe, pero chapurreo lo suficiente como para haber conseguido un trabajo (no preguntéis cómo, porque no lo sé), engañar a una alemana para compartir piso e incluso hasta el tener amistades locales, es más tengo AMIGOS que de por sí es sorprendente, para mí lo de tener una vida social es puramente asombroso.

Todo suena fantástico, pero a veces no se hace fácil. Por suerte no sufro de morriña sino se me haría aun peor, aunque si hay días que las situaciones te pueden, la infinita burocracia, un día en el que te levantas con el pie izquierdo y te da por no entender nada, un mal día en el trabajo… a veces se te hecha el mundo encima, aunque por suerte el tener una red de amigos, conocidos, ya casi familia hace que te vuelvas a levantar, pero cuesta.

Aunque si algo debo reconocer que se me ha hecho curioso es el proceso de asimilación que sufres, al principio todo te llama la atención, todo te parece sorprendente (no olvidemos que me he criado en un entorno muy pequeño y cerrado) para pasar a que todo es ganz normal. Como coger el transporte público que puede llegar a ser un suplicio cuando llegas por el tema de trasbordos, luego lo haces automáticamente, no te importa quedar en la otra punta por cuestiones de miedo a perderte si acaso por el tiempo que empleas, pero miedo nunca jamás. Igual que si se te acerca alguien y se te pone a hablar, al principio te puedes quedar congelado, ahora te da egal o salir de fiesta, volver a las 6 de la mañana y enfrentarte a situaciones como que ningún tren pare por tu parada y tener que hacer una travesía que ni Frodo para llegar… llega un punto en que lo afrontas con total naturalidad, empiezas a formar parte del todo y es increíble.

No tengo ni idea de qué me depara el futuro, con suerte seguiré aquí, igual hasta me haya mudado al propio Berlin de una vez, lo que tengo claro es que muy lejos no quiero estar, puede que haya otras ciudades más guays, más chulas, más bonitas, pero para mi Berlin es la ciudad perfecta. No necesito nada más.

wo siehst du dich in 10 jahren

Falta de comunicación

En mi familia parece que hemos instaurado la costumbre de tratar temas que nos parecen espinosos en la intimidad del coche, puede deberse a que aunque nos llevemos bien y hablemos de casi todo, nos cuesta mucho hablar de “nuestras cosas” con los demás y por eso lo soltamos en un espacio reducido y en movimiento para que ninguno pueda huir por muy escabrosa que esta se ponga, aunque esto también conlleve un cierto riesgo de accidente, pero ese es otro tema.

Ayer (como sabéis mi vida esta llena de ayeres) me vi en una de esas con mi padre, bueno mas bien fue el principio de una porque fue salvado por la campana. Si me leéis habitualmente sabréis que lo de salir del armario con mi familia es un tema delicado para mí, intuyo ya que mis familiares no son tontos y se lo huelen pero solo unos pocos tienen la certeza confirmada, uno de ellos es mi padre el cual no se lo tomó como esperaba y desde entonces no se ha vuelto a mencionar el asunto (eso también es muy propio de mi familia, si algo no gusta mejor no tocarlo), pero a veces lo saca de forma indirecta no sé muy bien con qué fin ¿será para descubrir que sigo siendo una invertida? ¿comprobar que no se me ha pasado lo que el llamó “una fase temporal” propia de la edad? sea como fuere la pseudo-conversación de anoche me dio que pensar.

Por lo visto un conocido de ambos de alguna forma (puede que lea esto que escribo) le dio a entender a mi padre que mis progenitores no me comprenden o no me aceptan o algo así, y como respuesta a ello anoche se le escaparon frases tímidas como “nosotros te aceptamos como seas” o “te querremos pase lo que pase” que realmente no sé a qué venían pero me hizo pensar que si retomara “nuestro asunto” la respuesta podría ser diferente, pero ese sentimiento duró dos minutos porque después volvió a su retahíla habitual de “a ver cuando traes al novio” y se me quitaron las ganas.

Así que volvemos al punto de partida. Mis amigos y los familiares que saben como soy siempre me andan animando a salir del armario de una vez por todas, mas que nada porque mi armario es como el de Jodie de cristal con luces de neón, pero sigo acobardada incapaz de reunir el valor, además en mi fuero interno siempre pienso que tampoco me corre prisa, total no ligo nada (si me conocierais lo entenderíais) y ya me he pedido el puesto de solterona de la familia que vive con 50 gatos, con lo cual dejaremos correr un poco más el agua que todavía no nos llega al cuello.

P.D: sé que este tipo de entradas no cuentan nada ni le importan a nadie, pero si las escribo es porqué de alguna manera siento que libero un peso y alguien quizás me lea e igual hasta me responda compartiendo un poco la carga, además es de esas cosas que en persona no cuento ni loca, ya sabéis, marca de la casa. 

Me espera un futuro brillante.

A veces me da por pensar y reflexionar sobre mi vida, no es algo común porque suelo acabar con la autoestima por los suelos y por eso lo intento evitar, pero en ocasiones me se juntan las neuronas y mi mente divaga. Los que me leáis habitualmente y como aclaración para los nuevos, muchas veces uso este blog como diario personal, no tanto con el fin de que a los demás les interese o así puedan cotillear en mi vida, que creedme es bastante aburrida, sino como una vía de escape con la esperanza de que quizás alguien en el vasto mundo acabe aquí vete tú a saber porque y se identifique conmigo, o tan solo me comprenda haciéndome ver que no estoy tan sola en mis pensamientos.

Pues en una de estas idas de olla, que ya me desviaba del tema, me he dado cuenta de que me espera un futuro negro no, lo siguiente y no lo digo por decir, que podría, sino porque de verdad pensándolo en frío mis expectativas de futuro cada vez son menores, y es que aunque al año que viene con un poco de suerte me mude a Deutschland Deutschland no va a ser para trabajar de lo mio, y aunque pasaré un año mejorando el idioma que eso quieras que no me va abrir muchas puertas en la zona germanoparlante, ese mismo tiempo se va sumar al que ya llevo en el paro, siendo el computo final de unos 2 años y medio (cuando quiera terminar el plan al que voy) sin haber ejercido de enfermera, sin haber trabajado y sin experiencia, una losa en mi expediente, que vale que ahora estoy en Cruz Roja y quieras que no te mantienes ágil en el tema sanitario pero, ¿eso les valdrá a las residencias, clínicas, hospitales como muestra suficiente de que no me he echado a perder? miedo me da pensar en la respuesta.

Así unido a este pensamiento tan alegre y reconfortante, para subirme más el ánimo me he dado cuenta de que de mi promoción (unos 40) de las pocas, por no decir la única, soy yo la que no trabaja, ni ha trabajado lo que es ya la guinda del pastel, porque encima parece que el hecho de que me oxide en parte de debe a que la suerte no me sonríe o que mi ángel de la guarda se ha tomado unas vacaciones muy largas.

Dicho esto, solo me queda seguir llorando sobre la almohada esperando que se encienda una luz en mi camino y mi vida empiece a mejorar de alguna manera, sacándome de este estancamiento que me esta consumiendo poco a poco, a ver si es posible que vea un futuro menos turbio de lo que ya es.

Si muriera mañana…

Si muriera mañana moriría habiendo llevado la vida que he querido dentro de mis posibilidades  ¿me arrepentiría de algo? por supuesto, no ha sido perfecta, he cometido errores y he dejado pasar oportunidades, pero aun así no la cambiaría por nada.

Quizás hubiera deseado viajar más, si bien no me quejo pues he tenido la suerte de poder salir de mi pequeño pueblo. Hubiera sido feliz de haber podido trabajar por lo menos una vez, ver que se siente ganando tu propio sustento. Pero probablemente de lo que más me arrepentiría sería el no haber conocido el amor, haber podido compartir momentos especiales con alguien, mis penas y mis alegrías, que te den un abrazo por sorpresa o despertar una sonrisa en la otra persona tan solo por estar con ella. Puede que sea una romántica y tenga una idea equivocada de lo que es en realidad, pero habría estado bien comprobar si estaba equivocada. Sin duda, sería lo único que me habría quedado pendiente en este mundo.

Sin embargo y mirando por el lado bueno no me podría quejar, puede que haya pasado casi todo mi tiempo delante de una pantalla, habrá quien piense que no habré sacado provecho a mi tiempo, yo no lo veo así.  He tenido grandes amigos, una buena familia, he leído cientos de libros, he visto miles de películas, he escuchado millones de canciones, he intentado aportar mi granito de arena para mejorar este mundo, en definitiva, he aprovechado el tiempo a mi manera.

Por lo que si muriera mañana, no me importaría.

Hay dias en los que solo apetece llorar.

Y es que no siempre brilla el sol.

Todo el mundo tiene sus días buenos, los no tan buenos, más alegres, más tristes, pero hay algunos en los que especialmente sea por el motivo que sea te paras a pensar, a reflexionar sobre como va tu vida y te das cuenta de lo desastrosa y moribunda que esta, como diría mi profesora “vamos, esta hecha unos zorros”.

Muchas preguntas te golpean quitandote el sueño, acuden a tu mente ideas descabelladas que poco a poco van cobrando más y más sentido en tu cabeza y sentimientos que creias superados se van apoderando de ti, consiguiendo que la poca autoestima que tenias en los últimos tiempos vuelva al pozo del logró escapar.

Hoy es uno de esos días en los que siento que nunca debí salir de mi cueva, el mundo exterior es demasiado confuso y cruel. Quizás (y solo quizás) es mejor que recupere a mi antiguo yo, cuando era una antisocial “feliz” con muy poca cosa y que no tenia más vision de futuro que levantarme al dia siguiente para hacer lo mismo que el anterior.

Pensamientos, pensamientos, pensamientos…