Crónica de un concierto: Eluveitie + Arkona + Skálmöld. 30/11/2014. SO36. Berlín

 

skálmöld

Ir a un concierto por mes se está convirtiendo en costumbre, una muy buena la verdad, así que antes de que se me escapara noviembre en su última noche tuve una escapada rebelde y sin meditar (más que nada porque al día siguiente no solo que ir a trabajar sino que encima entraba antes) en mi querido garito/sala/discoteca al que no sé como acabo siempre yendo, el SO36.

Por muchas ganas que tengas de ir a algo, el invierno berlinés te las va a quitar todas de una bofetada de aire helador y es que, de no ser porque en el último momento decidí comprar la entrada para este concierto en vez de adelantar la de Epica, no se me habría ocurrido salir de mi casa un domingo por la noche (aquí a las 16:00 anochece) para ir a la otra punta de Berlín en un viaje que desde la puerta de mi casa hasta la del local hay como hora y media mínimo, ni harta de vino. Pero ya que me había gastado un dinero que bien me cuesta ganar hice de tripas corazón, me enfundé mis térmicos, mis dos pares de calcetines, mis cuatro capas de camisetas, sudadera y cazadora, guantes y gorro y me lancé a la aventura.

skálmöldAventura que por cierto ya había empezado cuando llegué y eso que lo hice media hora antes de la hora a la que se suponía que empezaban, se ve que los islandeses son más puntuales aun que los alemanes y no solo llegan a la hora sino que lo hacen incluso 40 minutos antes.

Así cuando entre ya había bastante gente escuchando a Skálmöld, el primero de los tres grupos que se dejarían ver, todos dentro del estilo folk metal. Un pequeño inciso, no había visto nunca un concierto de este tipo y me ha sorprendido el buen rollo que se respira, quiero decir, siempre hay buen rollo en los conciertos de metal, pero con los de folk ves hasta como la gente se arranca a bailar (al fin y al cabo es como si mezclamos metal y las canciones populares del pueblo) y los músicos muestran abiertamente lo bien que se lo están pasando, vamos que hasta sonríen y todo.

De vuelta al tema, una vez quitada buena parte de mi protección anti-muerte-por-congelación pude colarme un poco hasta la mitad de la sala y ver mejor al grupo. Sonaron muy bien, quizás los más metaleros en el más amplio sentido de la palabra, los únicos que no contaron con instrumentos raros (leer más adelante) y cuyos solos me trajeron a la memoria algunos emblemáticos de Metallica,  fueron algo así como Folk Speed Metal, ya puestos a etiquetar las cosas hagámoslo a lo grande.

arkona

Igual de puntuales que empezaron, alrededor de una hora después (minuto arriba minuto abajo) dejaron el escenario para que lo prepararan para los más vikingos de la velada, aunque vikingos no es la expresión más acertada pues los chicos de Arkona vienen de Rusia. Muy uniformados y vestidos para la ocasión, especial mención para su cantante Masha Scream con pieles de animal que espero de verdad fueran falsas, salieron a comerse al público, no literalmente pero casi.

Temas de títulos indescifrables, de duración indefinida entre los 3 minutos y el cuarto de hora, introducción de instrumentos típicos del folclore de alguna parte como la gaita, flautas diversas… y una voz que recorrió todos los registros conocidos: la angelical y la gutural pasando por la desgarrada. Esto podría ser el resumen de su actuación y ojo que no me quejo, porque fue muy divertida, sobre todo los dos últimos temas que volvieron a la gente loca y alguno acabo en el suelo, cerveza junto con el calor que hacía (por lo visto se vendió todo y todos llevábamos ropa de más) no son buena combinación.

eluveitieTras otros 60 minutos después que se pasaron volando, llegaron los cabeza de cartel, los suizos Eluveitie. Tenia ganas de verlos porque se me hacían especiales, con un toque distinto y ciertamente lo demuestran con creces en directo. Son como medio ejército tocando la más variada colección de instrumentos aparte de los más metaleros, otros como violín, flautas diversas, buzuki (esto no sé siquiera lo que es), mandola, gaita y una cosa rara que según la Wikipedia se llama zanfoña. Son acojonantes y mucho más duros de lo que me esperaba, tocaron un poco de todo, siendo los mejores y más esperados momentos el de Omnos, canción por excelencia en gaélico antiguo, solo que a diferencia de la versión de estudio aquí le dan más caña; The Call Of The Mountains, con la que consultaron al público el idioma si en inglés o alemán suizo, con resultado obvio (aunque como bien dijo el cantante nos iba a dar igual y no íbamos a entender ni papa) y el cierre con Inis Mona con la participación del gaitero de Arkona. Eché mucho en falta otro tema clásico como Helvetia para mi mucho mejor que Inis Mona, pero bueno, nunca llueve a gusto de todos.

Casi cuatro horas de concierto muy buenas, que me ayudaron a seguir mejorando mis conocimientos concertiles alemanes, como que da igual lo tarde que llegues, siempre te podrás colar hasta casi primera fila o que todos los alemanes contaban con uno o dos primos de Zumosol y por eso son como armarios de dos puertas de Ikea, para luego comportarse como el perro del hortelano que ni comen ni dejan comer.

Lo dicho, el próximo mes más y mejor, porque ya tengo la entrada y si alguien me sigue en Facebook sabrá a cual voy y lo emocionada por ir que estoy. Espero sobrevivir.

Crónica de un concierto: Sonic Syndicate+May The Silence Fail+ Ferium+ Death Valley High. 22/10/2014. SO36. Berlín

sonic syndicate

No suelo creer en las coincidencias, más bien en que lo que ha de pasar pasará, pero esta vez haré una excepción porque el que acudiera a este concierto fue una casualidad en toda regla. A principios de mes una colega me invitó a una fiesta en el SO36, ella tenía interés en ir porque ese día hubo un espectáculo de varietés en favor de la transexualidad, que todo sea dicho estuvo muy bien (con actuaciones de todo tipo: rap, monólogos, drag queens y un largo etcétera) y la fiesta de después con la mitad de la noche temas de petardeo tipo Spice Girls fue casi mejor, y es que resultó que dicho local es uno de los locales gays más famosos de Kreuzberg, por eso mientras hacíamos cola aquel me sorprendió ver un cartel donde se anunciaba un concierto de Sonic Syndicate, y es que así como en Berlin, en el SO36 toda clase de gente es bienvenida. Entre eso y que no es muy caro hacen que sea una opción muy interesante a la hora de elegir plan para el fin de semana.

No tenía muy claro el acudir, los suecos me gustan desde el primer disco pero tampoco rompería una lanza por ellos, además el jueves había que madrugar y por muy pronto que terminara desde allí tengo una hora muy maja hasta casa en el mejor de los casos, pero al final el día de antes pille las entradas en su web (si podéis evitarlo nunca las compréis en Eventim, pegan bastante sablazo) y el miércoles a las 18:50 estaba haciendo cola entre parejas que se repartían amor sin mucho miramiento a los hambrientos presentes.

death valley highLa puerta debía abrirse a las 19:00 pero se retrasó diez minutos, los mismos que se adelantaron los chicos de Death Valley High que abrieron la noche. Fue una sorpresa encontrarme con ellos porque creía que Sonic Syndicate iba solo acompañado de May The Silence Fail, pero no, otros dos grupos más tocaron esa noche y por mi parte no hubo ninguna queja al respecto.

Al tema, los californianos dieron el pistoletazo de salida poniendo el nivel bastante bajo, no es que lo hicieran mal, pero su media hora fue la más discordante de la noche, simplemente no pegaban con el resto, estaban fuera de lugar con un estilo que me recordó a grupos como Dope o Murderdolls, muy lejos de los acontecería aquella noche.

Aun así ellos intentaron animar a los no más de 30 presentes, y es que la gente empezaba entrar y no estaba muy interesada en lo que sonaba. Con todo el cantante no se rindió y no paraba de subirse por todos lados (a poco se descalabra) e incluso al final se bajó del escenario y nos hizo pegar unos pocos gritos al micro a los que estábamos delante. Una actuación correcta pero que no dejó huella.ferium

A las 20:00 dejaron el escenario para que en un tiempo récord de 10 minutos saltara Ferium, un grupo de Death Metal de Israel que ya si empezó a calar entre el público, con la sala un poquito más llena(quizás doblando el número anterior) consiguieron subir el listón, y es que a partir de ellos la noche no hizo sino mejorar. Sonaron muy bien, muy bestia, trajeron consigo a un colega que lo daba todo e incluso se empezaron a dar los típicos empujones entre aficionados (siempre por supuesto de buen rollo).

Otra media hora, cumpliendo a rajatabla el horario, ya si salieron los teloneros “oficiales” May The Silence Fail. Dando una vuelta al entrar me llamaron la atención por ser un grupo grande ( seis miembros) que no sabía como se iban a repartir, hasta que empezaron y me sorprendieron gratamente pues son muy del estilo de Arch Enemy, Melodic Death Metal, may the silence failcon chica al frente solo que por partida doble, una con voz gutural y la otra voz melódica haciendo una combinación que suena increíble. Cierto es, que en directo no sé si de forma habitual o solo pasó esa noche la chica con la voz bonita (digamoslo así) apenas se oia, sabias que cantaba pero no acababas de entenderla ni mucho menos. Sin duda los alemanes fueron para mi la gran revelación y lo que ya llenaron la sala definitivamente (a la alemana, quiere decir esto sin apretujones, respetando el espacio vital de cada uno). Más empujones bestias y mucha más adrenalina que dejó el camino prácticamente masticado a los cabeza de cartel.

Sobre las 22:00 mas o menos, yo apostada ya en primerísima fila (quiero decir, si el cantante hubiera tenido ebola lo tendría también por ducha, no especificaré de qué), salieron los suecos aunque no los que esperábamos al menos del todo, sin duda la gran extrañada fue Karin Axelsson, la bajista que más tarde nos dirían que está esperando a su segundo hijo. Aparte hacía tiempo que no los veía, quiero decir escucho su música pero no me importan los vídeos o las fotos por lo que me sorprendió que de seis que eran en un principio han quedado reducidos a cuatro.

Sonic SyndicateCon todo sonaron acojonantemente bien. Amén de que tenían al público comiendo de la mano desde antes de salir, con lo cual muy difícil no era contentar a los presentes. Pero supieron darlo todo y conseguir que todos sudáramos la gota gorda, tocando temas de ayer y hoy como Aftermath, Unbreakable o Catch Fire (en la que nos grabaron para el próximo vídeo o eso dijeron) y por supuesto las imprescindibles Denied, Revolution Baby y Burn This City con las que todos nos desgañitamos, incluida una servidora.

Una hora y media después de sudor, gritos y miedo (porque los empujones a veces estaban muy cerca y tengo gafas y una cámara que proteger) dieron por finalizada la velada, además muy cercanos ellos que nos vinieron a saludar, aparte que se quedaron pululando por allí pudiendo hablar con ellos o con los otros grupos que se quedaron escuchándolos (sobre todo los chicos de Ferium), firmando discos… (lo mejor fue ver al batería de Sonic saludando a una niña que aguantó todo el concierto, seguimos sin saber si era su hija o la de un amigo, pero la niña monísima)  todo muy estupendo. Yo hice una amiga (alemana oiga) y coincidiendo que vivíamos en la misma dirección nos fuimos juntas para casa. Llegué a mi cama a las 02:00, después de cuatro horas de concierto estaba destrozada pero como buena gente fui a trabajar, aunque después de tanto headbanging todavía dos días después me duele la espalda y el cuello. Heridas de guerra que tengo ganas de repetir.